Historia y Cultura

Resumen Histórico de la Ciudad


Se destaca la fecha del 8 de noviembre de 1756 como la de su fundación realizada por el Gobernador español de la Banda Oriental José Joaquín de Viana, quien fue al encuentro del Marqués de Valdelirios, encargado por la corona española de fijar límites con los portugueses. Cuando hizo escala en este sitio, se construyeron galpones y ranchos para su ejército y acompañantes que se establecieron allí por varios meses. Fue esta la primera fecha documentada de una población estable.

Salto Aereo

Desde el año 1830 se dio inicio a un crecimiento de forma interrumpida. Salto fue elevada a categoría de ciudad el 8 de junio de 1863 por el presidente Bernardo P. Berro. El período de mayor auge se dio entre los años 1865 y 1935.

Este período se caracterizó por una actividad portuaria dinámica, convirtiéndose el Puerto de Salto en un “puerto bisagra”, teniendo una conexión fundamental con los puertos de Montevideo y Buenos Aires y las redes de comercio internacional. Esta actividad atrajo principalmente a una vasta población de inmigrantes que se afincaron en la zona desarrollando diversas actividades comerciales y productivas: el desarrollo de la agricultura, la introducción de los primeros viñedos y cultivos de naranjos, los saladeros y las curtiembres, así como también actividades relacionadas con el puerto y la navegación como los astilleros. 

Los agentes económicos vinculados con el sector productivo no solo aumentaron su patrimonio sino que además generaron una dinámica cultural propia determinante en la urbanización convirtiéndose en un referente a nivel nacional. Las construcciones europeizadas de la ciudad como por ejemplo el Teatro Larrañaga, el Ateneo, entre otras integran el patrimonio histórico de la ciudad y son testimonio de esa época de esplendor. 

El ciclo de esplendor se cierra en 1930, cuando el país y la región no escapan a la crisis mundial. El sector exportador entra en una etapa de estancamiento. A su vez la estructuración de nuevas vías de comunicación como los medios carreteros contribuyó a la pérdida del dinamismo portuario.

La construcción de la represa de Salto Grande marca el surgimiento de un nuevo ciclo, resultado del proceso que mezclara intereses de actores locales, regionales y extranjeros. Este fenómeno tuvo un impacto socioeconómico de singular importancia. Salto se convirtió en centro de un importante flujo migratorio, compuesto por mano de obra procedente de la región, de los países linderos o involucrados directamente con el proyecto, atraídos por la oferta de empleos mejor remunerados .A los efectos del asentamiento de esas masas de obreros y técnicos se construyeron barrios enteros.

Esto implicó una modificación en la estructura urbana y también un fuerte impacto social por la incorporación de nuevos pobladores a la sociedad salteña. Con la inauguración oficial del Complejo Hidroeléctrico, el 27 de mayo de 1983, se culmina el ciclo de la obra y comienza para muchos el regreso y para otros la posibilidad de trasladarse a obras en otras partes del mundo. Otros decidieron quedarse o no se pudieron ir, revirtiéndose el flujo migratorio en gran medida.